martes, 3 de junio de 2014

La refranquización de España.


La refranquización de España.

2NOV
FORMIDABLE ARTÍCULO de JOAN PERE LE BIHAN director de La Bressola y filólogo de origen mallorquín y bretón.

Durante el período en que el movimiento independentista vasco hizo uso de la violencia, el discurso del estado era muy sencillo: no podemos escuchar las reivindicaciones de los vascos porque son apoyadas y por tanto, deslegitimadas por el uso de la violencia. Esto permitía al estado de escudarse tras la defensa de la democracia para negar las aspiraciones del pueblo vasco, aunque el PNV ganara democráticamente las elecciones vascas. Los gobiernos del estado contaban que se podía hablar de todo pero sin la amenaza de las armas…
El catalanismo, en cambio, se ha caracterizado siempre por la lucha pacífica y democrática, a base de debates, de comprobaciones: nadie ha planteado nunca seriamente un enfrentamiento armado con el gobierno español. Poco a poco, a base de información, particularmente sobre la cultura y la lengua catalanas por un lado y sobre el creciente déficit fiscal por otra parte, se han ido haciendo patentes, para todos en Cataluña, dos aspectos:
- Que la lengua catalana y su cultura habían sido reprimidas o desterradas ( según el período histórico ).
- Que el déficit fiscal no afectaba sólo a la burguesía sino también, y quizá sobre todo, las clases más modestas de la sociedad.
Más allá de la lengua hablada en casa, se ha ido construyendo en Catalunya una sociedad basada sobre la información de todos que ha facilitado la convivencia con los catalanes de raíz de las diversas comunidades venidas de fuera de Catalunya. Una sociedad más democrática (aunque perfectible, evidentemente ) se iba construyendo. Mientras tanto, en el resto del estado, los diversos poderes (a menudo fácticos ) empeñaban en que la Comunidad Catalana era una autonomía más como podía ser Castilla – La Mancha .
Una realidad social plural se iba construyendo en Catalunya, esta realidad era ocultada, camuflada a los ojos de la mayoría de habitantes de España, por la red de autonomías que cubría el territorio de todo el estado. La sociedad española mantenía, a su manera, bajo un barniz de democracia, las estructuras de estado y de poder que Franco había consolidado.
La manifestación del Once de Septiembre de 2012 puso fin al espejismo. Embelesados, sin podérselo creer, los poderes estatales descubrieron que Catalunya era una nación (evidentemente, no lo confesarán) no sólo porque lo dijera el presidente Pujol o el Parlamento de Catalunya, sino sobre todo porque esta nación se manifestaba públicamente en la calle mostrando una sociedad radicalmente diferente a la española. Esta sociedad, como ya hemos dicho, no incluye solamente los catalanes de raíz sino el conjunto de la población en su diversidad.
Esta sociedad pacífica deja sin argumento la monarquía “democrática” española: en Catalunya no hay terrorismo (se han podido oír voces españolas intentando a la desesperada asimilar el proceso catalán con el vasco diciendo : Al fin y al cabo quieren lo mismo).
El problema para el gobierno español es que la ley antiterrorista aquí no sirve y la defensa de la democracia ha cambiado de bando y he aquí que sacan el arsenal dejado por el franquismo en la “constitución”, en particular el artículo 8 (ya se han oído militares o asociaciones de militares invocándolo); paralelamente el odio hacia Catalunya ha ido fomentando a través de muchos medios de comunicación españoles a menudo basado en argumentos cripto-franquistas que , evidentemente ya no corresponden a las sociedades del siglo XXI .
Imposible explicarlo mejor, Le Bihan dice la verdad de las miserias españolas.
¿Como se entiende que muchos castellano hablantes se adhieran al derecho de decidir?
Porque aquí han descubierto que los agravios hacia Catalunya los afectaban también a ellos, por un lado, y por otro lado que, como el resto de catalanes, tienen la oportunidad de construir un estado democrático que no sea envenenado por la herencia franquista. Sobre todo porque para combatir el proceso, el gobierno de Madrid, se encuentra abocado a utilizar el vocabulario heredado de la dictadura: la indisoluble unidad de España, en contra de un proceso del que, a pesar de los intentos de minimizar la asistencia a la Vía Catalana, no pueden ya negar el carácter masivo y democrático. El partido Ciutadans -o más bien Ciudadanos- ya hace tarde para democratizar una España que ya no puede ser una nación de naciones. Además se ve obligado a seguir (o acelerar ) los pasos del PP a favor de la “unidad de España” que, evidentemente para ellos, sólo se puede hacer en castellano.
Mariano Rajoy, más allá de sus creencias personales, está empantanado entre los valores franquistas españoles que, de hecho, lo han elegido, y la necesidad de mantener un barniz democrático en el marco de la Unión Europea. Esta situación explica su inmovilismo: si deja votar se pone en contra la sociedad española educada por el franquismo que, como decíamos , lo ha elegido . Si no deja votar deja patente, a los ojos de la Unión Europea, que ante una situación de crisis grave no permite que se resuelva por la única vía democrática posible: las urnas. Está atado de pies y manos. Sólo le queda el ahogo económico de la Generalitat para intentar montar la población catalana contra su propio gobierno para las decisiones impopulares generadas por este ahogo. ¿Se dejará engañar la población? Una parte sí, pero le queda el recurso de votar a favor de partidos independentistas de la oposición, una parte no, ya que todos, o casi, a estas alturas le ven el plumero a la Moncloa que, en plena crisis, quiere jugar con la miseria de la gente por tacticismo político.
Añadamos que muchos demócratas españoles de Catalunya, desencantados por la actitud del principal partido de oposición español que pasivamente apoya al inmovilismo de Rajoy (a pesar de algunas gesticulaciones sobre una más que improbable reforma de la “constitución”) ven la oportunidad de afirmarse como republicanos en el marco de un estado nuevo. De una cierta manera, las dos Españas se separarían: una catalana y democrática, la otra heredera de Francisco Franco.

domingo, 1 de junio de 2014

El parany espanyol. Un article d’un economista nord-americà deixa al descobert la feblesa de l’estat espanyol i la força de Catalunya


El parany espanyol. Un article d’un economista nord-americà deixa al descobert la feblesa de l’estat espanyol i la força de Catalunya

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El deute català el quart més baix de tota la UE.
Revisio: Josep Maria Bellmunt
Fernando Betancor, un economista nord-americà resident a Madrid, membre actiu de Democrats  Abroad, l’organització oficial del Partit Demòcrata nord-americà, que agrupa aquells que viuen fora dels Estats Units, ha publicat un llarg article en el seu blog, amb interessant reflexions, a partir de les afirmacions de l’article que va publicar Bloomberg ahir, i en que en el que s’explicava com la política econòmica del president del Banc Central Europeu, Mario Draghi, estava afavorint la independència de Catalunya.
Aquest n’és un intent de fer un resum amb els punts més significatius.

D’entrada el que crida més l’atenció de les conclusions de Betancor, és la part on és pregunta sobre una hipotètica expulsió dels 7,6 milions de catalans de la UE, i la possibilitat que les entitats de crèdit amb seu a Barcelona, com CaixaBank SA, quedin fora finançament del Banc Central.
Betancor diu que això dependrà de la postura del govern espanyol. Si Espanya reconeix la independència catalana – l’escenari de “divorci amistós”-  llavors la readmissió de la UE serà un dels punts principals de qualsevol acord assolit. Ningú més a la UE s’hi oposarà, per la qual cosa ha de ser una conclusió inevitable. Per tant ni els catalans estaran fora de la UE i no hi haurà bancs catalans sense el finançament del BCE .
Però si Espanya no reconeix la independència catalana, els catalans no seran expulsats de la UE, ja que oficialment seguiran formant part d’Espanya, raona Betancor. ”Ells continuaran operant com empreses i ciutadans espanyols perquè Espanya difícilment pot expulsar part del seu territori sobirà de la UE, sense abans reconèixer la seva independència”.
I ni així, perquè Betancor assenyalà que CaixaBank SA, encara que amb seu a Barcelona, és autoritzada pel Banc d’Espanya i és un banc espanyol, i no hi ha cap raó per la qual això canviaria amb independència, i CaixaBank, i qualsevol altre banc, amb seu a Catalunya, romandrien també com bancs espanyols a la legislació espanyola, i per tant  amb l’accés al finançament del Banc d’Espanya.
Espanya estaria així atrapada en un paranyNo es pot castigar Catalunya amb el reconeixement de la seva independència, i si Espanya reconeix la independència catalana, llavors no té sentit castigar el nou govern ( no, si volen els catalans per assumir una part del deute  espanyol), sentencia l’economista nord-americà.

El deute de Catalunya un dels més baixos de la UE. Sense negociació el deute és només espanyol
Betancor diu que si Rajoy reconeix els resultats del referèndum com a legítim, llavors hi haurà una negociació sobre la proporció adequada del deute públic espanyol que Catalunya ha d’assumir, però si Rajoy no accepta els resultats del referèndum llavors és gairebé segur que Catalunya repudiarà el deute espanyol per complet, i acceptarà únicament la responsabilitat del seu propi deute regional, que només ha passat de 22% del PIB català el 2011 al voltant del 25 % en l’actualitat, el quart més baix de tota la UE, i molt allunyat de l’espanyol, que al 2011 ja s’acostava al 70%, i sense Catalunya hagués arribat ( al 2011) al 90%.

El que Espanya amaga dels seus llibres de comptes. Catalunya és un contribuent net important
Betancor  també es refereix a quan es diu que “La independència de Catalunya costaria Espanya el 10 per cent dels seus ingressos fiscals i desencadenaria una disputa sobre com repartir 836 € mil milions del sobirà ( 1,1 bilions de dòlars ) del deute, si realment Espanya només perdés el 10% dels seus ingressos fiscals, no seria significatiu, a menys que també sabem que el percentatge de les despeses del govern espanyol,però que aquesta s’elimina dels llibres, i si Espanya està realment pagant el 12% a Catalunya com diu i només en percep el 10%, llavors el govern central en el seu conjunt estaria molt bé i sense problemes, però de de fet, és tot el contrari, de manera que aquesta pèrdua d’ingressos sí que és realment important, perquè Catalunya és un contribuent net important al pressupost espanyol al d’altres comunitats a través de les transferències intra -regionals que tenen lloc.

I La Seguretat Social?
Betancor ens explica que la divisió de la Caixa de la Seguretat Social, que es gestiona i es paga de forma centralitzada, també seria una qüestió de negociació. Si hi hagués acord el Fons de la Seguretat Social espanyol faria una transferència al nou Fons Català de Seguretat Social.
Si no hi ha acord, els catalans perdriem aquests diners i ens veuríem obligats a la devolució de l’administració de Seguretat Social a través de l’emissió de deute públic. El fons de reserva està valorat en 66.8 bilions d’euros o 1.448 € per habitant de l’estat espanyol.
La quota de catalana en base a la població seria per tant de 10,5 bilions d’euros. Tenint en compte que, en aquest cas de no acord, Catalunya rebutjaria fer-se càrrec de la seva part del deute estatal espanyol i reconeixeria només el seu deute com a comunitat, que representa un 25% del seu PIB, el reintegrament d’un Fons de Reserva de la Seguretat Social Català en aquestes circumstàncies augmentaria el deute, en una relació amb el PIB del 25% al 31 %.
Un augment que Betancor considera significatiu, però no impossible.

viernes, 30 de mayo de 2014

Els acusen de retallar, però guanyen



Els acusen de retallar, però guanyen



Salvador Cot


Una prova de la maduresa política de les bases socials del catalanisme és que els dos partits que han aprovat els últims pressupostos de la Generalitat són els que s'han disputat la victòria en les eleccions del passat diumenge, a gran distància dels altres. Uns comptes públics misèrrims que castiguen injustament una societat que veu com es deteriora la qualitat dels serveis socials, alhora que centenars de milers de treballadors del sector públic van perdent nivell de vida, any rere any.

Això vol dir que la demagògia que arriba des de la política de Madrid i de l'Espanya meridional té molt poques esquerdes de penetració en la societat catalana, que ha identificat correctament que el fil de crèdit que arriba del Banc Central Europeu passa pels despatxos de Madrid abans d'arribar aquí. I que, tot seguit, li apliquen un u per cent de recàrrec a les quantitats que decideix, de forma arbitrària, el govern del PP. De fet, el fet a estudiar és que un nou per cent dels catalans, encegats pel nacionalisme, votin pel partit de Mariano Rajoy, encara que els perjudiqui.

En definitiva, la societat catalana -almenys en la seva majoria- ha avaluat els problemes reals i, en conseqüència, ha decidit donar suport a les formacions polítiques que proposen solucions estructurals. Entre d'altres raons perquè és obvi que ningú no arreglarà els problemes dels catalans a costa dels seus privilegis.

miércoles, 28 de mayo de 2014

Què saben de Catalunya?


Què saben de Catalunya?


Salvador Cot



Aquest dimarts, un milió d'exemplars de Direct Matin -el gratuït de paper amb més difusió a França- portaven una pàgina sencera amb una infografia on s'explica que les forces polítiques catalanes partidàries del dret a decidir sumen el 64 per cent del Parlament. El títol era ben explícit: "Catalunya temptada per la independència". Direct Matin no és una excepció, fa temps que els principals mitjans de comunicació europeus informen periòdicament de l'evolució del procés català.

Però, només per contrastar-ho, m'agradaria saber quants ciutadans espanyols tenen clar -com ho tenen els lectors de Direct Matin- que les forces sobiranistes són una majoria molt clara al Parlament de Catalunya. A cinc mesos de la consulta, la premsa de Madrid encara no s'ha pres seriosament el front informatiu més important dels pròxims mesos i dedica espais minúsculs al seguiment periodístic de l'actualitat catalana. Una actitud compartida pels mitjans audiovisuals, tant se val si són públics o privats.

La victòria d'ERC ha estat tractada, en general, com una derrota d'Artur Mas i l'enfonsament del bloc unionista, com un simple efecte secundari de l'erosió del bipartidisme espanyol. En definitiva, tot indica que els ciutadans espanyols hauran de llegir a la premsa europea el que hagi passat a Catalunya, de la mateixa manera que van assabentar-se de la implosió de la bombolla immobiliària a partir d'una famosa portada de The Economist.

Ara que ens hem fet grans…


Ara que ens hem fet grans…
"En la seva dimensió simbòlica, el vot pel bloc sobiranista és la traducció de la voluntat general majoritària en favor de la unitat d’acció institucional"
Com que per fi han descobert que som un país políticament diferenciat d‘Espanya (Financial Times) i que el nostre sobiranisme va de veres (Iñaki Gabilondo), potser ha arribat l’hora de passar de les altes representacions simbòliques a escala internacional i donar-nos a conèixer per la nostra capacitat executiva. Vull dir, amb això, que els vots europeus, que, com és lògic, han de servir per fer política al parlament europeu, també s’han de transformar en signes de poder, tant en clau interna com enfront de l’Estat espanyol. En clau interna: consolidant, des de les institucions, la convicció que tot el que ha de passar està a les nostres mans, i que res no ens serà donat, però que res no ens serà arrabassat al marge o per sobre de la voluntat d’emancipar-nos. Enfront de l’Estat espanyol: començant a convèncer-nos que, en la lluita de poders, ja no es tracta, com fins abans d’ahir, de caminar com qui no vol trepitjar ous, segons aquella admonició que el primer que cometi un error en sortirà perdent, sinó de prendre la iniciativa amb gosadia, sense témer l’haver de rectificar: en un paraula, sentint-nos ja lliures per dintre i manifestant-lo en totes les decisions preses des del parlament i des del govern. Tan lliures com la gent que ha sortit al carrer a dir-ho i a demostrar-ho i a votar-ho.

Aquesta operació de fermesa i de convicció en el poder propi, ratificat a les urnes el passat diumenge, requereix, no obstant, que les institucions es posin al nivell d’unitat que ha demostrat la gent mobilitzada per la independència els últims anys. En la seva dimensió simbòlica, el vot pel bloc sobiranista és la traducció de la voluntat general majoritària en favor de la unitat d’acció institucional. I aquesta voluntat majoritària demana un govern fort, capaç de fer i d’executar les lleis necessàries per facilitar la consulta del 9-N. Un govern que ha de desplegar tot el potencial existent al si del pacte nacional pel dret de decidir mitjançant una posada al dia del pacte en clau logística de cara al 9-N. Caldrà, en primer lloc, esbandir les ombres de disputa entre els dos partits majoritaris. Acabar amb la sensació que hi ha qui espera una oferta de l’Estat espanyol per córrer a pactar-hi. Superar les ambigüitats derivades de l’opinió de gent amb poder que voldria tòrcer la voluntat general sense haver passat per les urnes. D’aquesta manera, la gent que ha d’obrir de nou la via catalana per la Diada d’enguany, trobarà en les institucions la seguretat que ningú es farà enrere quan el poder acumulat autònomament els últims anys esdevingui realitat el 9-N.

I després es queixen de l’abstenció


I després es queixen de l’abstenció
"La líder del partit P dirigeix una formació que ha obtingut 246.000 vots. Si els 1,2 milions d’E i de C no són majoritaris no vull ni pensar què deuen ser 246.000 de P"
Amb independència de les idees que tingui cadascú, la reacció d’Alícia Sánchez Camacho i Maria Dolores de Cospedal als resultats electorals registrats a Catalunya són un clar exemple de perquè hi va haver tanta abstenció diumenge. És allò que coneixem com la desafecció dels ciutadans amb la política.

Alícia Sánchez-Camacho va assegurar que el moviment sobiranista no és majoritari a Catalunya perquè “CiU i ERC sumen 1.200.000 vots i a Catalunya hi ha 7,5 milions d’habitants”. Si és possible, oblidem-nos estrictament del debat sobre el procés polític que viu Catalunya i parlem només de xifres. Per tant, parlem que la líder del partit P assegura que el partit E i el partit C no són majoritaris perquè la suma de E i C ‘només’ s’ha emportat 1,2 milions de vots sobre una població de 7,5 milions.

Per començar, d’aquests set milions hauriem d’extreure els nens perquè no tenen dret a vot. Si resulta que no és bo barrejar els nens amb la política ni amb l’InfoK amb la Via, tampoc és pertinent comptar els infants al cens. Això ens deixa amb una població amb dret a vot de 5.317.789 persones. Bé, 1,2 milions de persones sobre un univers de 5,3 ja comença a ser una cosa respectable. Però com que la líder del partit P s’ha distingit sempre per proclamar un escrupulós respecte a les lleis, el vot que es comptabilitza és l’emès, el votat, el dipositat dins de la urna. I aquests, agradi o no, han estat de 2.532.629. Ah caram. 1,2 milions sobre 2,5. Això ja és la meitat.

Un detall: la líder del partit P dirigeix una formació que ha obtingut 246.000 vots. Si els 1,2 milions d’E i de C no són majoritaris no vull ni pensar què deuen ser 246.000 de P. A nivell espanyol P ha obtingut 4,1 milions de vots. En realitat, a l’Estat Espanyol hi ha 47 milions d’habitants. S’imaginen a algú que menystingués la victòria de P perquè hi ha 43 milions de persones que no l’han votat?

És més, els vots de P a Catalunya són menys de la meitat que els vots d’E i la meitat que els vots de C. Dit d’una altra manera: perquè P pugués empatar amb la suma de E i C (aquella que no és majoritària), P hauria de multiplicar per 5 els seus resultats. P no només va quedar per darrera d’E i de C sinó que van ser cinquens perquè també van ser superats per S i per I, una formació que –juntament amb E i C- dóna suport a una cosa que P i S s’oposen. Mai abans I havia estat més votat que P.

Tornem a dir les coses pel seu nom. Un truc que funciona bastant a la política i a la vida en general: intercanviar papers. Imaginar-se la situació contrària. Què hauria dit Alícia Sánchez-Camacho si hagués passat això:
  • que el PP hagués estat la força més votada a Catalunya i amb 594.000 vots (els d’Esquerra).
  • que el PSC hagués estat la segona força amb 549.000 vots (els de CiU)
  • que CiU hagués perdut 350.000 vots enlloc d’haver-ne guanyat 100.000
  • que ERC hagués perdut 108.000 vots enlloc d’haver-ne guanyat 400.000
Amb un escenari així (ascens imparable i victòria del PP, ascens moderat i segona posició pel PSC, caiguda d’ERC i desplom de CiU) el procés ja hauria acabat. I no caldria que ningú des de Madrid ho certifiqués: els dirigents polítics catalans serien els primers a plegar perquè si el moviment es basa en alguna cosa és en el suport ciutadà que rep.

El PSOE va perdre un 41% dels vots i Alfredo Pérez Rubalcaba plega. El PSE va perdre un 48% dels vots i Patxi López plega. El PSC va perdre el 49% i el PPC un 30%. I aquests dos partits que no són majoritaris van guanyar un 24% (CiU) i un 227% (ERC). I resulta que el que ha de recapacitar és Mas. Després es pregunten perquè hi ha gent que no va a votar, però no n’hi ha per menys. Si una política és incapaç d’interpretar correctament els resultats, d’admetre’n la proporció, ser autocrítica i preferir menystenir els vencedors enlloc de felicitar-los, difícilment confiarem en ella per gestionar el nostre dia a dia.

Les declaracions d’Alícia Sánchez-Camacho acabaven així: “no es poden traslladar lectures equivocades”. Totalment d’acord. És més hi afegeixo això: “No hi ha més que una lectura a Catalunya. Encara que a molts no agradi, s’ha de reconèixer que hi ha una clara majoria de votants independentistes”. Signat: Ignacio Fuentes, president de les Noves Generacions del PP de Sant Cugat del Vallès.

miércoles, 21 de mayo de 2014

L’apocalipsi segons Francesc Granell


L’apocalipsi segons Francesc Granell
“La llibertat seria un verí mortal per a Catalunya!” És així com el senyor Granell malda per terroritzar-nos amb la sagrada Revelació de la FAES"

Ja fa temps que l’economista Francesc Granell va decidir abandonar la seva taula de treball per dedicar-se de ple a propagar les bondats de la captivitat i la submissió de Catalunya. Promocionat entusiàsticament per l’aparell mediàtic del nacionalisme espanyol, que el reconeix com un dels seus, Granell manté una activitat frenètica concedint entrevistes, escrivint articles i intervenint en actes amb l’objectiu de prevenir-nos dels mals que comporta la llibertat. “No vulgueu ser lliures!”, ens ve a dir. “La llibertat seria un verí mortal per a Catalunya!” És així com, canviant l’economia per la profecia, el senyor Granell malda per terroritzar-nos amb la sagrada Revelació de la FAES. La Revelació que ens diu que Catalunya només té dues opcions en aquesta vida: la captivitat o l’abisme. És l’apocalipsi segons Francesc Granell:
  1. “Catalunya [amb la independència] quedaria fora dels tractats i de la Unió Europea. És la doctrina que ha establert la Comissió Europea, que és la guardiana dels tractats. [...] Tota regió que en surti, queda fora de la Unió.”
  2. “Les inversions estrangeres i les multinacionals marxaran pel clima de revolta social en veure que el nou Estat no soluciona res. Cap dels cinc estats membres del Consell de Seguretat de l’ONU no acceptarà que un tros d’Espanya s’independitzi.”
  3. “Si arriba la independència esclatarà el carrer, hi haurà violència quan la gent vegi que no s’apujaran les pensions, ni millorarà l’estat del benestar, i que no es compliran les promeses d’un Estat idíl·lic com el que dibuixen els independentistes. Serem un Estat fallit, serem Somalilàndia.”
  4. “El país viu en un règim de partit únic, amb l’Assemblea Nacional Catalana (ANC) contra la resta que no és sobiranista."
  5. “El Decret de Nova Planta va suposar el desenvolupament de l’esperit emprenedor de Catalunya, ja que va unificar el mercat.”
Davant d’aquest enfilall de despropòsits, s’entén que el també economista Xavier Sala-i-Martín hagi dit que “la credibilitat de Francesc Granell és nul·la. En qüestió d’un any, ha passat de dir que el poder de Catalunya a Europa seria nul, tant si es quedés a dintre com a fora, a afirmar tot el contrari. Aquest senyor s’hauria de posar d’acord amb si mateix, perquè si no haurem de parlar del senyor Granell com del vi. Senyor Granell 2012, senyor Granell 2013”.

Doncs el senyor Granell 2014 deu estar molt mancat d’arguments per fonamentar en mentides les seves apocalíptiques profecies i desacreditar-se tant. Amb relació al primer punt, res del que diu és veritat per la senzilla raó que la independència d’una nació sense Estat no sols no s’ha produït mai en el si de la Unió Europea, sinó que la mateixa Unió tampoc no se l’havia plantejada. I el mateix president Mas s’hi ha referit tot sovint. Senzillament no hi ha cap text oficial que digui el que diu Granell. A més, sense adonar-se’n, incorre en una contradicció flagrant, atès que en el supòsit delirant que passés el que ell assevera, la negativa d’Espanya a reconèixer la sobirania nacional de Catalunya obligaria la primera a mantenir la nacionalitat espanyola dels catalans, cosa que faria impossible que aquests, ja independents, poguessin deixar de ser ciutadans de la Unió Europea. En altres paraules, Espanya no podria diferenciar entre espanyols comunitaris i ‘espanyols’ extracomunitaris.

En el segon punt, Granell s’erigeix en portaveu de les Nacions Unides i, tot intentant convertir els seus desitjos en realitat, profetitza que aquest organisme violarà el dret internacional a fi de rebutjar l’expressió pacífica i democràtica d’una nació d’Europa a decidir per si mateixa. També fa riure el mal averany que dibuixa amb les vuit-centes multinacionals que hi ha a Catalunya fugint en estampida. Justament és al contrari. Com diu el Cercle Català de Negocis, aquestes empreses seran el gran lobby de pressió que neutralitzarà els problemes burocràtics que puguin sorgir. Per altra banda, Business Intelligence i Invest in Catalonia ja han informat que l’horitzó d’una Catalunya independent no sols no espanta la inversió estrangera sinó que l’augmenta. Mentre ha crescut un 31,5% a casa nostra, cau un 7,1% a Madrid. I també creixen les exportacions i el turisme.

El tercer i quart punts constitueixen un deliri per si mateixos. Només cal recordar un parell de dades: una, que Catalunya manté l’equilibri entre allò que aporta a la Seguretat Social i el que en rep per mitjà de les pensions contributives; i dues, que mentre Espanya va tenir un dèficit de 86.332 milions d’euros –període 1995-2010–, Catalunya va tenir un superàvit de 24.774 milions. I una dada encara més contundent: en els darrers quinze anys Catalunya ha aportat el 12,7% del seu PIB a les pensions dels espanyols. Pel que fa a la criminalització de l’independentisme, en general, i de l’ANC, en particular, presentant-los com a opressors de Catalunya, només puc dir que és una baixesa moral inqualificable.

El punt cinquè té el mateix nivell. Cal molta ignomínia i molt autoodi per dir, com fa Francesc Granell, que el Decret de Nova Planta va suposar un avenç per a Catalunya. Estem parlant del rabiós Decret que promulgava l’assassinat de la nació catalana, de la seva identitat, de la seva llengua, de la seva cultura, de les seves institucions i de les seves llibertats. Assassinat que, segons Francesc Granell era positiu perquè “unificava el mercat” amb Castella i consolidava la unidad de destino en lo universal. És a dir, que, després de ser literalment massacrats per Castella, violades les nostres filles, cremades les nostres ciutats, destruïdes les nostres cases, anorreat el nostre país, hem de beneir-ne la conseqüència directa, el Decret de Nova Planta, perquè ens va “unificar com a mercat”. Realment repugnant. Si algun català es pregunta com ha pogut ser tan duradora l’opressió espanyola de Catalunya, Francesc Granell n’és la resposta. Ell i els catalans com ell l’han feta possible. Ara, per fi, s’ha acabat. Obrim les finestres i deixem que el país es ventili.